Kseniia Levchenko
Se está jugando estos días, en Alemania, el mundial de baloncesto femenino y ha venido a mi mente, aprovechando dicha competición, Kseniia Levchenko. Ella no participa en el torneo, ya que es rusa y su país está excluido por la guerra con Ucrania, pero lleva instalada en mi radar desde 2019, cuando jugó un partido contra España. Hoy, tiene su post.
Su carrera profesional empezó en 2010, con solo 14 años, en el Sparta&K de la región de Moscú. Pasó por varios equipos destacando, especialmente, el Dynamo Kursk, donde obtuvo, lo que la chavalada actual llamaría su "prime". Con ese equipo logró en 2017 la Euroliga femenina. Y compartió vestuario con jugadores de enorme nivel como la española Marta Xargay. Actualmente milita en el UMMC Ekaterinburg.
Disputó el Mundial sub-19 de 2015, pero ya había debutado con la selección absoluta rusa un año antes con 18 años. Con las mayores disputó los europeos de 2017, 2019 (aquí disputó el partido contra España del qué hablé en la introducción, que perdieron) y 2021.
Su posición en la cancha es la de base, y domina las características relacionadas con dicha posición. Dirección de juego, manejo de balón, anotación cuando está liberada...
Sale con Stephane de Costa, jugador francés de hockey sobre hielo, quién la conoció cuando le pidió una camiseta para su sobrina. La relación creció hasta el punto de tener un hijo en común nacido a principios de este año. Que se une a los dos que Stephane aportaba de una relación previa.
Su melena rubia y su cara de niña buena son sus mejores armas para conquistarme y para conquistar un hueco en esta sección. Pese a que no he seguido mucho su carrera, aquel partido en 2019 fue más que suficiente para que no me la quitara de la cabeza.




Rusia tiene la fama de tener a mujeres guapas, y la verdad es que Kseniia cumple con ese estereotipo.