Pilar hace la compra los sábados. Y siempre acaba cargada hasta los topes. Aquel sábado salió del Mañana con cuatro bolsas de plástico, más una de tela con la fruta. En una de ellas, ha metido cartones de leche, dos botellas de Fanta de dos litros para sus sobrinos y otras dos de aceite. El asa se le clavaba en la mano. Maldijo por haber hecho una distribución tan descompensada. El día tampoco ayudaba. Amenazaba lluvia y había viento fuerte, frío y que venía de cara. El esfue