Melissa emitió un silbido de admiración. Sin embargo, sus ojos transmitían furia. El palacete del siglo XIX se alzaba imponente ante ella. Las columnas blancas y la gran escalinata de mármol intimidaban a cualquiera. Los jardines respiraban a auténtico lujo. Pero aquel palacete, era la mansión de los Jones Y dentro vivía Arthur Jones El hombre que más odiaba en el mundo. Apagó el motor de su coche, con más energía de la necesaria. El portazo de su puerta llenó un silenc