Podría ser un partido más en la carrera de la tenista chilena María Panizo, pero no lo era. Aunque solo era la primera ronda de Roland Garros aquel encuentro podría ser el último. El de su retirada. Si perdía ante la prometedora Claire Müller, de veintidós años y a la que mucho califican como la más talentosa de la nueva generación, María, ganadora de cuatro Grand Slams, colgaría la raqueta. Consciente de la transcendencia que podría suscitar aquel encuentro, Olga Cáceres, e